La estadounidense Lori Berenson condenada en 1996 por un tribunal militar peruano "sin rostro" a prisión perpetua, acusada de colaborar con un grupo guerrillero, comenzó a ser juzgada ayer en un nuevo juicio civil.
Berenson, de 31 años y quien ha sostenido su inocencia, lucía algo nerviosa al comenzar la vista pública ante tres magistrados en una sala especial del penal de Lurigancho de Lima.
La acusada escuchó detrás de unos barrotes de metal la lectura de los cargos y la petición de los fiscales de que se la sentencie a 20 años de cárcel.
La primera jornada del juicio, televisado en vivo por dos estaciones de cable, duró unas tres horas y contó con la presencia de los padres de Berenson, quienes llegaron a Lima la semana pasada desde Estados Unidos.
Un tribunal militar llamado de "jueces sin rostro", porque se cubrían con capuchas, sentenció a Berenson en 1996 como cabecilla del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), pero en agosto de 2000 anuló el proceso y pasó el caso al fuero civil.
La anulación fue comunicada cuatro meses antes de la destitución del ex presidente Alberto Fujimori, a raíz del mayor escándalo de corrupción en la historia peruana.
NIEGA ACUSACIONES
Berenson, vistiendo blusa blanca y falda color vino y luciendo gafas y aretes, intervino tres veces por unos minutos durante la audiencia, para ofrecer descargos en el juicio.
"Si se habla de prueba serán completamente falsas", dijo Berenson, hablando en perfecto español, al referirse a un documento de identidad mencionado por un magistrado de la corte, que presuntamente lleva su huella digital y su firma.
"Quiero dejar constancia que soy inocente", afirmó detrás de las rejas y custodiada por dos policías armadas, poco tes de culminar la audiencia. El juicio se reiniciará mañana.
La policía arrestó a Berenson en 1995 cuando viajaba en un autobús por el centro de Lima acompañada de la esposa de Néstor Cerpa, un cabecilla del MRTA que lideró a fines de 1996 la toma de rehenes en la residencia del embajador de Japón en Perú, y las acusó de tramar una toma del Congreso.
"Ella está optimista y está un poco nerviosa, tiene ganas de esclarecer muchas cosas (...) esperamos que se le absuelva de todos los cargos", dijo a Reuters el abogado de Berenson, José Sandoval.
La mayoría de los peruanos, según sondeos, no creen en la inocencia de Berenson y repudian las dos décadas de violencia desatada por el MRTA y el grupo guerrillero maoísta Sendero Luminoso, que dejaron 30,000 muertos y más de 25,000 millones de dólares en pérdidas materiales.
Los padres Mark y Rhoda Berenson, se mostraron ofuscados y expresaron dudas sobre la imparcialidad del nuevo proceso, que duraría entre cuatro a seis semanas.