Los reservas de los Sixers de Philadelphia lograron la victoria que más deseaban en la pretemporada, su primera en seis partidos, al ganar por 91-87 a los Wizards de Washington con su nueva estrella Michael Jordan. A pesar de las ausencias de Allen Iverson y Eric Snow, los Sixers jugaron mejor baloncesto de equipo con el escolta Raja Bell, cada día más consolidado como futuro titular. Bell estableció el ritmo del partido y lideró el ataque de los Sixers con 18 puntos, mientras que Speedy Claxton aportó 17, los mismos que tuvo el pívot Dikembe Mutombo.
Los Wizards, una vez más, no mostraron ningún progreso en su juego de equipo y sólo se mantuvieron en el partido, mientras que Jordan consiguió anotar 8, 3 y 6 puntos en los tres primeros cuartos, para irse en blanco en el último y decisivo. "Como equipo no estamos haciendo bien las cosas y tenemos que mejorar en muchos aspectos antes de que llegue la competición regular", comentó Jordan, que el pasado sábado ante los Nets de New Jersey anotó 41 puntos.
La estrella de los Wizards no estuvo tampoco inspirado al irse con siete canastas en 17 tiros de campo y 3 de 4 desde la línea de personal. Jordan reconoció que tampoco jugó su mejor baloncesto, pero seguía en su proceso de preparación y puesta a punto de cara a la temporada regular. "Tuvimos la oportunidad de ganar el partido, pero no hicimos bien las cosas en defensa en los minutos finales y los Sixers se aprovecharon para llevarse la victoria", comentó Jordan.
El alero de los Wizards volvió a convertirse en el centro de atención cuando en el tercer periodo el pívot Christian Laettner recibió una falta técnica y camino del banquillo le recordó que lo suyo era jugar, antes que el entrenador Doug Collins también le dijese lo mismo. El escolta Richard Hamilton fue el mejor jugador para los Wizards al conseguir 21 puntos y Courtney Alexander aportó 14.
La derrota de los Wizards, que tienen marca de 1-4, fue la tercera consecutiva después que ganaron su primer partido y único en la pretemporada que disputaron contra los Heat de Miami cuando Jordan anotó 18 puntos en el primer cuarto. El partido, que se disputó en el campo de la Universidad Penn State, atrajo a 14.216 espectadores ansiosos por ver de nuevo el segundo regreso de Jordan a la competición de la NBA.