Batear 600 imparables en los campeonatos nacionales de béisbol mayor es algo que no se ve todos los días y eso lo sabe Freddy Herrera.
El pelotero veragüense, quien ha destacado con su bateo durante más de 15 años en la pelota nacional, se siente tranquilo ante la realidad de verse incluido entre los grandes bateadores del béisbol panameño. Ya que esa marca se reserva exclusivamente para ese grupo selecto.
“Desde que comenzó el torneo, la marca de los 600 imparables ha estado en mi mente”, confesó Herrera. Aún así dijo que ese logro no es algo que le ha quitado la calma.
“No he sentido la presión que tuve cuando completé los 500 imparables hace tres años”, manifestó. “ Cómo pasé por algo similar en el 2009, ya tuve la experiencia ante este tipo de situaciones”, agregó.
Llegar a los 600 imparables en el templo del béisbol veragüense, el estadio Omar Torrijos de Santiago, es especial para Herrera ya que fue cerca de ese coliseo donde despertó su amor por el deporte que le ha dado muchas alegrías.
“Vivía con mi familia en la barriada Alto Alfaro, cerca del Omar Torrijos y fue en ese lugar donde comencé a jugar béisbol”, recordó Herrera.
El jugador de Veraguas se siente agradecido con Dios y su familia que le motivan para jugar y lograr proezas como la de los 600 “hits”.
“Gracias a Dios, a los fanáticos, a mis padres, a mis hijos, a mi esposa, a mi abuela y a mi abuelo - que en paz descanse- por el apoyo”, dijo. “Si mi abuelo estuviera vivo se sentiría contento por el logro.”