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Los asaltos de la "Pelenchina"


Mientras "Pelenchín" se fajaba por la diadema del mundo contra Somsak Sithchatchawal en la lejana Tailandia, su esposa madrugó para orar por el bienestar de su esposo.
Desde calle 16, Parque Lefevre, Mitzelda Amaya de Caballero oraba por su "Pelenchín" en horas de la madrugada.
Una llamada telefónica irrumpe el silencio del amanecer en aquel cuarto.
"Mi amor, gané, soy campeón del mundo". Era "Pelenchín", quien hizo que Mitzelda estallara en llanto, porque su esposo, su "flaquito" de Colón consiguió su sueño.
"Estoy muy feliz, sólo sabía rezar por él y porque pudiese ganar y venir sano", indicó Mitzelda, quien confesó que en todo momento confió en que su esposo ganaría.
La espiritualidad de Mitzelda era tan grande, al igual que la de su esposo, quien practica la religión musulmana.
A su salida del entarimado, "Pelenchín" dijo a la prensa local que Alá le había dado su voluntad de ganar el combate.
El segundo fue candente, "Pelenchín", imposibilitado de tirar su "pelenchinazo", utilizó los jabs, rectos de izquierda y uppercuts de derecha y hasta tuvo que cambiar su guardia a la zurda para evitar el ataque del tailandés, que logró ubicarle un recto en el ojo izquierdo que le dificultó la visión.
La casería final inició el tercero, según "Pelenchín" en ese momento sabía que tenía la capacidad de noquearlo.
Jabs, upercut y rectos de todo tipo fueron los golpes que hicieron cambiar el título de dueño.
Tras dos caídas que llegaron hasta nueve, "Pelenchín" logró romperle la nariz al entonces campeón y luego lo envió al enlomada, de donde sólo logró salir en camilla.
"Lloré mucho en ese momento, pensaba en mis hijos, mi esposa, mi país y toda mi gente de Panamá y Colón", por ellos luché por ser campeón.
"Pelenchín" también agregó que dedicó este triunfo al desaparecido dirigente panameño, Bolívar Icaza.
"El siempre me aconsejó que cuando peleara allá tenía que ganar pegando a los boxeadores y metiéndole la mano con todo", expresó Caballero.
La victoria de Caballero es sin lugar a duda un alivio a la situación complicada que han pasado su manejador Rogelio Espiño y sus compañeros de cuadra "Los Rockeros".
"Estábamos confiados de su victoria, sabíamos el trabajo que realizó camino a este pleito, pero no podemos negar que esto es la inyección de ánimo que nos faltaba", indicó Espiño, quien como promotor logra coronar su tercer campeón del mundo.
El triunfo de Caballero es tan bueno que Espiño confirmó que piensa regresar como promotor en diciembre o enero próximo.
La victoria de "Pelenchín" es inspirado para compañeros Carlos "Shangai" Melo o Luis "El Leñador" Pineda, quienes pronto pelearán el título mundial y que hoy ven el ejemplo de sacrifico y cambio de un humilde "pelencho" colonense.
"Pelenchín" no sólo ganó el título mundial, sino que triunfó en una batalla con la vida.
El colonense Celestino Caballero es un ejemplo de verdadera superación y de cómo un ser humano se repone y aprende de las derrotas.
"Pelenchín" sufrió hace varios años un accidente de tránsito que lo tuvo cerca de la muerte. De ese hecho quedan cicatrices en su cabeza.
Cuando su carrera estaba en ascenso fue frenado por José Rojas con un nocaut y más tarde Ricardo Córdoba desnudó algunos de sus defectos.
Desde ahí, todo fue ganancia para un "Pelenchín" distinto que tuvo que empezar de cero.
Cuando todos pensaban que no tenía mucho en el boxeo, acabó en California con el invicto del mexicano Daniel Ponce De León, hoy campeón mundial OMB.
El muy paciente "Pelenchín" tuvo que conformarse con un fajín interino de la AMB y luego las críticas de aquellos que no querían llamarlo campeón.
Por último, viajó a Tailandia e hizo realidad un sueño a base de sólidos golpes, cerrando un ciclo de enseñanzas y enormes sacrificios.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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