Para Carlos Beltrán, el momento no pasó desapercibido. Ocurrió pocos minutos antes del inicio de la parte baja del segundo inningen el juego 1 de la Serie Mundial.
El outfielderfijó su vista en el mar de gente de pie en la sección 35 del center fieldmientras trotaba para tomar su puesto en el jardín derecho.
Entre innings, Henry Mahegan, la voz del Fenway Park, reconocía a los scoutsdel equipo, aparte de los entrenadores de Ligas Menores y personal de desarrollo de peloteros entre innings. Beltrán sabía que su amigo de la niñez Edgar Pérez estaba entre los aplaudidos por los 38,000 fanáticos asistentes. Y ocurrió.
Beltrán y Pérez crecieron a menos de kilómetro y medio de distancia entre ambos, en la pequeña municipalidad de la costa norte boricua. Por prácticamente una década fueron compañeros de equipo en las escuadras de Pequeñas Ligas del Barrio Boquillas. Sus posiciones cambiaron con el pasar de los años. Beltrán fue una vez campocorto y Pérez era el receptor del equipo.