Brasil está preparado para enfrentar la presión del público y de un equipo argentino empeñado en atacar su arco cuando choquen el sábado por las eliminatorias mundialistas.
Argentina recibirá a Brasil en el estadio Gigante de Arroyito de Rosario, a unos 300 kilómetros al norte de Buenos Aires.
Felipe Melo reconoció que será un “partido difícil y la hinchada participará, pero no entrará a la cancha”.
El delantero Luis Fabiano advirtió que Argentina saldrá a atacar ante la necesidad que tiene de sumar los tres puntos.