Con dos goles de Ilkay Gundogan, el Manchester City encontró nueva vida en un partido que le pintaba tan negro como el anterior ante el Barcelona, y los dirigidos por Josep Guardiola terminaron imponiéndose ayer con autoridad por 3-1 en la Liga de Campeones.
Barcelona, que había apabullado 4-0 a los "citizens" hace dos semanas en el Camp Nou, parecía enfilarse a otra victoria tranquila.
Gundogan anotó el tanto del empate a los 39 y consiguió el tercero de la noche en Manchester a los 73. Kevin De Bruyne logró la diana de la ventaja a los 51.
Tras el primer gol del alemán Gundogan, el City fue un huracán, y consiguió una gran victoria ante un equipo al que busca emular desde que se convirtió en una potencia económica del fútbol.