Hace algunas semanas a la prensa internacional le llamó la presencia de Roberto Durán en la esquina del colombiano Feider Viloria, en la pelea de título interino pluma con el mexicano Oscar Larios.
Muchos saben que Durán en la esquina de cualquier boxeador sería llamativo, pero en realidad hablamos de su hijo mayor, a quien apodan "Chavo", el cual fue boxeador profesional, pero que ahora ensaya su faceta como entrenador.
Actualmente trabaja con su cuñado Tony González, que vive en Miami.
"Chavo" dice "con base a mentalidad y cierto enfoque a la pelea, uno tiene que pelear con inteligencia. Físico y habilidades también son factores importantes para el triunfo, pero pongo énfasis en inteligencia".
"El boxeo está inventado. Cuanto sea más inteligente la pelea, será más interesante", expresó el mayor de los hijos de la leyenda.
Y es que Durán Jr. nació en medio de un boxeo de alto nivel: "a todas las peleas de mi papá, me llevaba y cada vez me enseñó cómo pelear de acuerdo con estilo, tamaño, fuerza, estrategia que tiene el rival. Hay que mantenerlo siempre en duda."