La barra, familiares y seguidores de los equipos de béisbol de Panamá Metro, dieron su cuota de alegría y entusiasmo en cada uno de los partidos del Campeonato Latinoamericano de Béisbol Infantil.
Ataviadas con el tradicional suéter rojo, con banderines, pitos y acompañada de una entusiasta batukada, la barra de Metro se hizo sentir.
Con coros como "Metro ganando y Chiriquí llorando" y otros estribillos para motivar a cada uno de los peloteros de Curundú, el campeonato más que deportivo, resultó festivo.
La organización, el acoplamiento y el entusiasmo que le ponen las jóvenes de todas las edades, en unión de padres de familias, resaltan mucho el esfuerzo que realiza la Liga de Curundú, considerada con justa razón como la Universidad del béisbol de las pequeñas ligas.
El cuarto bate y figura sobresaliente del equipo colombiano que participó en las pequeñas ligas, es originario de Cartagena, Colombia y desea seguir cuando termine su educación secundaria la Carrera de Derecho, en una Universidad de los Estados Unidos.
Castro dijo a El Panamá América que su preparación, por más de tres meses, fue parte clave e importante en haber destacado en cada uno de los departamentos del campeonato latinoamericano. "Fue una preparación ardua, porque teníamos fe que podríamos llevarnos el título, pero la desconcentración de todos nosotros nos sacó de camino", indicó.
Castro manifestó que le gustó el torneo en todo, ya que además de juegos parejos, se llevó una buena impresión de la organización.
Dijo que se va contento a Colombia hoy con todos los trofeos que logró, contribuyendo al buen desempeño que tuvo Colombia en el campeonato. "Me gustó haberme destacado a nivel individual, pero más me hubiese complacido que mi equipo fuera el campeón y asistir al próximo Campeonato Mundial que se verificará este mes en Williamsport, Pensilvania, Estados Unidos.
Está orgulloso del ejemplo de sus padres y hermana, Diana quienes son deportistas por excelencia.