Las investigaciones acerca de los genes humanos podrían permitir a los científicos detectar a los futuros campeones del mundo u olímpicos desde su nacimiento, afirmaron ayer, miércoles los especialistas durante un congreso internacional médico efectuado en Atenas.
"Todas las investigaciones nos permiten pensar que dentro de algunos años podremos reconocer a un campeón a partir del momento de su nacimiento", indicó el doctor John Holloszy, durante el séptimo congreso médico internacional de ciencias del deporte, citado en un comunicado del Comité de Organización de los Juegos de Atenas 2004 (ATHOC).
El doctor Holloszy estimó que será posible "reconocer los genes que hagan correr más rápido, lograr saltos más amplios o ser el más fuerte". "No hay ninguna duda que un campeón tiene los genes apropiados. Si alguien no los posee puede entrenarse durante años sin que logre poder distinguirse.
Pero si los posee, puede, con un poco de entrenamiento, obtener mejores resultados en un corto período, lo que no quiere decir que alcanzará el más alto nivel sin entrenarse duramente", agregó el doctor Holloszy.
El pequeño Eldrick parecía predestinado a ser una gran estrella del golf, como refleja una anécdota de cuando contaba seis meses de edad: empezó a imitar el swing de su padre, que estaba lanzando algunas bolas de golf contra una red. Lo que era una inocente gracia de un niño se convirtió, por obra y gracia de su padre Earl, en el inicio de la fulgurante carrera de Tiger Woods en el golf.
A partir de entonces, Earl Woods comenzó a diseñar la carrera de su hijo para intentar convertirlo en una máquina de ganar dinero, a imagen y semejanza de lo que hizo Richard Williams, padre de las tenistas Venus y Serena.
El padre de Tiger Woods pensó, aunque quizá no era consciente de que su hijo se convertiría en un mito. Sus más acérrimos fans incluso han creado los 10 mandamientos de "El Tigre" y han construido en Internet la primera "Iglesia" de Woods, que no tiene pretensiones religiosas. El único requisito para formar parte de este grupo de admiradores es sentir devoción por el número uno mundial y mencionar sus "milagros" en los campos de golf.