Luis “Popochín” Jaramillo, un placino de corazón y cuna, fue el responsable de quitarle el invicto a Plaza Amador en el llamado “Clásico del Barrio”, ante Chorrillo FC.
Se jugaba el minuto 35 de la primera parte, cuando un rebote en el borde del área del Equipo del Pueblo fue recogido por Jaramillo, y con la complicidad del meta Aimar Alvarado, puso el tanto de la sentencia.
“Desde muy chico siempre fui hincha del Plaza Amador, el gol me trajo sentimientos encontrados”, reconoció Jaramillo, quien dio sus pininos en el Complejo Deportivo León “Cocoliso” Tejada.
“Pero en la cancha son otras cosas, le tengo mucho cariño a la camiseta placina y a su afición, pero Chorrillo me ha abierto las puertas, me ha dado la oportunidad en una institución grande y tengo que rendirle cuenta a este equipo”, aclaró el volante, quien no guardó reparo alguno en gritar su anotación.
“Los goles son amores y hay que celebrarlos; la hinchada pagó su entrada para vernos jugar y ganar, creo que se merecen un respeto. Mi celebración se la dediqué a los fanáticos para que ellos sientan el cariño que les tengo”, sentenció.
¿Sobre el partido? ¿Qué podemos decir del partido?... El calor y el colorido de la hinchada de ambos bandos fueron lo más rescatable. En la cancha se vio un partido muy cortado, en el que, con más garra y fortuna que otra cosa, los chorrilleros se llevaron los tres puntos.