Batear cuadrangulares es sinónimo de alegría para cualquier bateador, porque sacar la pelota del parque se convierte en carreras que ayudan a sus equipos. Pero cuando se trata de un vuelacercas con las bases llenas la satisfacción es aún más grande.
Esto lo experimentó el lunes el jardinero panameño Carlos Lee, cuando conectó un “grand slam” (jonrón con las bases llenas) en el partido que los Astros de Houston perdieron ante los Cardenales de San Luis por 10 carreras a 5.
El contacto ideal.
El “grand slam” del pelotero oriundo de Aguadulce, provincia de Coclé, fue especial para él, al ser el segundo que le conecta en su carrera al mismo lanzador, P.J. Walters, de los Cardenales.
La vez anterior fue el 21 de julio del 2009, precisamente dos años y cinco días antes del batazo del lunes.
No obstante, la mayor satisfacción del istmeño es que pudo conectar dos cuadrangulares en dos juegos seguidos. Algo que no hacía desde el 29 y 30 de junio de este año, cuando los bateó en juegos interligas ante los Rangers de Texas.
“Me siento bien en el plato y le estoy pegando fuerte a la pelota”, expresó a mlb.com. “Intenté hacer algunos buenos ‘swings’ en los últimos dos días y finalmente estoy obteniendo la elevación requerida y haciendo buen contacto. Espero que dé buenos resultados y me mantenga conectando la pelota.”
Con ese batazo, Lee tiene 16 “grand slams” en su carrera. El primero lo bateó el 17 de mayo de 1999 cuando jugaba para los Medias Blancas de Chicago en un juego contra los Indios de Cleveland.