Los japoneses disfrutaron tanto la Copa del Mundo 2002 de fútbol, que les gustaría organizar otra vez ese torneo, según una encuesta publicada el martes. De 649 personas que respondieron a un cuestionario vía correo electrónico, en una encuesta hecha por el instituto japonés de investigación y estadísticas luego del Mundial que finalizó el domingo, el 77,5 por ciento dijo que le gustaría que Japón sea de nuevo sede de la Copa del Mundo.
Entre los beneficios de organizar el torneo, el 55,6 por ciento dijo que había ayudado a mejorar las relaciones frecuentemente tensas entre Japón y la co-anfitriona del Mundial Corea del Sur, una ex colonia japonesa.
El pánico por la posibilidad de que hinchas violentos ingleses, conocidos como "hooligans", cometieran desmanes había sido alimentado por los medios antes del torneo, pero ya está olvidado: el 41,8 por ciento dijo que el torneo había dado a los japoneses una sensación de simpatía hacia los ingleses.
"En particular, el 55,8 por ciento de las mujeres mencionó una alta opinión sobre Inglaterra, que creemos es una señal de la popularidad de Beckham", dijo la compañía encuestadora en un comunicado. El capitán inglés David Beckham se ha convertido en un ídolo de los jóvenes japoneses, tanto por su modo de vestir y arreglarse el cabello como por su desempeño en el campo de juego.
Muchos hinchas japoneses despidieron a la selección de Inglaterra tras su eliminación en cuartos de final del torneo. El hotel donde se concentraron los ingleses recibió innumerables llamadas de aficionados que querían ocupar la habituación en la que Beckham había dormido.