Con la serie empatada 2-2, los New Jersey Nets saldrán hoy como locales frente a los Boston Celtics sumamente inspirados, tras la dramática victoria conseguida el lunes, que mantuvo vivas sus aspiraciones de avanzar por la Conferencia Este a la gran final de la NBA. El próximo encuentro de este tope, al mejor de siete, está previsto para las 01H00 GMT.
Los Nets se impusieron en el cuarto partido 94-92, pese a que no pudieron controlar a los astros Paul Pierce y Antoine Walker, quien se encumbraron con 31 y 30 puntos, respectivamente. Pero sí pudieron lograr una defensa más balanceada y una ofensiva concentrada en su astro Jason Kidd, el también base Kerry Kittles y el poste Keith Van Horn.
Las genialidades de Kidd fueron puestas una vez más en escena, al quedarse el incansable guerrero a un rebote y una asistencia de lo que hubiera sido su tercer "triple-doble" (marcador personal de doble dígitos), con 19 tantos, nueve capturas e igual cantidad de repartos.
El técnico Byron Scott seguramente volverá a utilizar la estrategia empleada para ese encuentro, en el cual la ofensiva repartida jugó un papel importante, ya que la terna compuesta por Kidd, Kittle y Van Horn aportaron combinadamente 62 de los 94 tantos del equipo.
El juego se complicó un poco en los finales, pero creo que el equipo supo mantener la calma. La serie ahora no tiene a nadie arriba, estamos iguales, así que todo puede suceder, subrayó Scott. Los Nets no deben confiarse en esta próxima salida, pues ya los Celtics remontaron en el tercero.