Los papas no "dimiten" ni "abdican" de su ministerio, "renuncian" a él, según indica la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA).
Con motivo de la renuncia del papa Benedicto XVI, han aparecido informaciones en las que se utilizan "dimitir" o "dimisión" para referirse a esta circunstancia: "El papa Benedicto XVI anuncia su dimisión" o "El papa dimite: Ya no tengo fuerzas".
Los términos adecuados para indicar que un papa deja de ejercer su dignidad clerical son "renunciar" y "renuncia", según figura en el Código de Derecho Canónico, por ello, en los ejemplos anteriores tendría que haberse escrito, respectivamente, "El papa Benedicto XVI anuncia su renuncia" o "El papa renuncia: Ya no tengo fuerzas".
La Fundéu BBVA recuerda también que, según la Ortografía de la Real Academia Española, la palabra "papa", como otros nombres de títulos, dignidades o cargos, se escribe con minúscula inicial.