Cuando se es joven se cometen varios errores por diferentes razones, entre ellas, la inexperiencia, la falta de orientación, las personas que están a tu alrededor; en fin, un sinnúmero de cosas que unidas te llevan a querer ser el mejor sin importar los medios.
No quiero decir con esto que lo justifico pero sí, que quizás, lo podría comprender. No así con una persona adulta que sabe perfectamente lo que hace y las consecuencias de sus actos.
A mi entender no es cuestión de que si tiene o no talento, más bien diría que hace falta ética de trabajo. El pelotero de hoy día no entrena ni se prepara de la misma forma que lo hacíamos antes; a pesar de que ahora tienen todas las facilidades.
El béisbol que yo aprendí a jugar se practicaba con mucha más pasión, era la pelota de corazón, se dejaba todo en el terreno, se le tenía respeto al fanático y había una ética fuera y dentro del terreno. Con esto no quiero decir que ciertos peloteros, que practican este deporte en la actualidad, no tengan esa misma mística.
No estoy ni estaré nunca de acuerdo en que un atleta use sustancias prohibidas. El atleta que verdaderamente tiene respeto por su talento no necesita usar ninguna sustancia, lo que sí necesita es trabajar duro y le aseguro que así logrará su objetivo, dándole al deporte que representa el respeto que merece.
Mi consejo para los muchachos que están empezando es que tengan cuidado con las personas que están a su alrededor. Trabajen duro, con disciplina y dedicación, respetando los principios morales.
Creo firmemente que una persona hace la diferencia y con esfuerzo se puede lograr hacer esa diferencia. Haz tú la diferencia positiva.
Dios los bendiga.