Los Pistons de Detroit a ritmo de "Motown", todo coordinación de movimientos, agilidad y trabajo de equipo, completaron la destrucción de la imagen de "intocables" y "arrogantes" con las que Los Angeles Lakers habían llegado a las Finales de la NBA, que perdieron por 4-1.
La humillación hubiese podido ser mucho mayor, es decir de barrida de 4-0, sin el triple milagroso de Kobe Bryant en el segundo partido, pero los Pistons y su entrenador Larry Brown guardaron lo mejor de su repertorio en defensa y ataque para el quinto, que fue una auténtica exhibición de lo que debe ser baloncesto de equipo.
El dominio de los Pistons, con parciales de 55-45 al descanso y 82-59 al concluir el tercer periodo, no pudo ser más elocuente y demoledor para los Lakers, que el propio dueño del equipo, Jerry Buss, abandonó el Palace de Auburn Hills, acompañado de sus guardaespaldas, sin querer ver el cuarto periodo.
Los Pistons iban a dedicar los últimos 12 minutos para consagrar su filosofía de equipo, que sin ninguna estrella en la plantilla desmantelaron a los Lakers, con cuatro futuros miembros del Salón de la Fama, en todos y cada uno de los aspectos del juego, pra ganar por 100-87, primera vez que alcanzaron el centenar de puntos.
El equipo de Detroit, con Chauncey Billups de cerebro y nuevo Jugador Más Valioso (MVP); la efectividad del alero Tayshaun Prince, el discípulo preferido de Brown; la solidez y consistencia del dúo formado por Rasheed Wallace y Ben Wallace, y Richard Hamilton de encestador, se merecieron de principio a fin el título.
Los Pistons hicieron historia al ser los primeros que ganaron los tres partidos consecutivos en su campo desde que en 1985 se estableció el formato de 2-3-2.
El equipo de Detroit, que llegó a tener una ventaja de 29 puntos, cumplió con la historia al ser el vigésimo octavo que después de tener una ventaja de 3-1 ganó el título de campeón, sin que nadie lo haya perdido.
Ben Wallace dio un paso más para entrar en la elite de la NBA y lo hizo con 18 puntos y 22 rebotes, que junto a los 21 tantos de Hamilton; 17 de Prince; 14 de Billups y 11 de Rasheed Wallace permitieron a los Pistons ser el primer equipo de la Conferencia Este en ganar el título desde 1998 cuando lo hicieron los Bulls de Chicago, con Michael Jordan.
Ante esta fuerza de equipo, los Lakers sólo pudieron presentar los 24 puntos de Bryant y 20 de Shaquille.