Richard Herbert (seleccionador de Nueva Zelanda): "Si nos clasificamos sería fantástico, pero lo importante es que hemos vuelto a poner el fútbol en la primera plana de los diarios de Nueva Zelanda".
Felipe Bulnes (ministro chileno de Justicia): "Vibro mucho con La Roja, pero, ¡ojo!, con La Roja chilena, porque la llamamos también La Roja".
Martín Palermo: "Escuchar el himno de tu país en el estadio. Es increíble. Doy gracias a Dios".
Jermain Defoe (futbolista inglés autor del gol que clasificó a Inglaterra para octavos): "No tengo palabras. ¡Qué momento! Desde niño sueñas con un momento así".
Gerardo Pelusso (entrenador del Universidad de Chile): "España no ha ganado nada y no existe".
Umberto Bossi (líder de la separatista Liga Norte italiana que declaró que Italia "compraría" el partido contra Eslovaquia): "Pido perdón a la selección italiana. Era sólo una broma y espero que la "Azzurra" gane el Mundial".
Carlos Marchena (defensa de España): "Aquí todos venimos a sumar y estamos encantados, juegues todos los partidos o un minuto. Al final la gloria o el desastre es para un equipo entero. No importa si uno juega más o menos".
Carlos Alberto Parreira (seleccionador de Sudáfrica): "Como habló Rafael Benítez, que era del Liverpool: para tener éxito en fútbol es necesario calidad, un buen equipo organizado y un poco de suerte".
Waldo Ponce (defensa de Chile): "Gracias a la presión que hacen nuestras puntas, los delanteros rivales llegan blanditos a nuestra área".
Claudio Bravo (portero chileno): "No vamos a cambiar la manera de jugar, porque un resultado nos pueda servir o no, sino que vamos a morir con nuestras ideas de siempre".
Lúcio (defensa brasileño): "Nuestro foco principal es alcanzar el sueño que no tiene precio. No hay dinero que pague la conquista de un título, que se lleva por el resto de nuestra vida".
Lionel Messi: "El árbitro favoreció el juego sucio no dejó que nosotros jugásemos al fútbol y hiciésemos las cosas como veníamos haciéndolas".