En sus dos primeras presentaciones en el Masters de Augusta, Jordan Spieth ha conseguido resultados que ni las más grandes luminarias de este deporte lograron en su momento.
El jugador de 22 años se enfundó la chaqueta verde en 2015, un año después de haber terminado en el segundo puesto.
Pero tras una portentosa temporada, Spieth no ha mostrado este año sus mejores golpes.
Su dominio se ha visto interrumpido por Jason Day, actual número uno del mundo.
Sin embargo, a su favor el joven golfista tiene que el Augusta National es un campo en el que le va muy bien. Además, la semana pasada mostró en las rondas finales del Shell Houston Open lo fantástico de su juego.
Las miradas estarán sobre él, que en las rondas iniciales compartirá grupo con Paul Casey y Bryson DeChambeau.
Spieth tendrá que demostrar que su juventud no es obstáculo para manejar la presión que supone defender la corona de uno de los majors más emblemáticos del golf.
No obstante, en el field de Augusta estarán los mejores, por ello que centrarse exclusivamente en la figura de Jordan sería una injusticia.
Al primer grande del año, jugadores como Day, Rickie Fowler, Adam Scott, Rory McIlroy, Henrik Stenson y el veterano Phil Mickelson llegan con fuertes opciones.
Fowler viene jugando bien y un triunfo en un major terminaría de potenciar su joven carrera, Scott y Mickelson ya saben lo que es celebrar en el hoyo 18, Stenson siempre tiene con qué dar la pelea y McIlroy tiene el aliciente de completar en Georgia el único grande que le falta.
Ahora, la etiqueta de favorito no es garantía de nada porque para celebrar primero hay que brillar en la cancha diseñada por Bobby Jones.