Creo que el equipo no está al máximo, ya que hay un poco de nerviosismo y en nada se parece al equipo que practiqué con un bateo explosivo, pero creo que es parte de la tención que se vive en la justa.
Tengo fe en Dios que con la victoria ante Ecuador se haya roto el hielo y que los ánimos se suban al máximo.
Para los próximos compromisos trataremos de tocar la bola, ya que este torneo es de "pitcheo" donde cada novena ha traído buenos lanzadores y se están poniendo al día para salir adelante.