La figura del base Stephen Curry volvió a brillar en el juego individual y de equipo de los Warriors de Golden State que vencieron por 121-112 a los Bucks de Milwaukee, el equipo que la pasada semana les había quitado el invicto tras 24 triunfos consecutivos.
Curry se quedó a las puertas de un triple-doble al conseguir 26, 10 rebotes, nueve asistencias y perdió seis balones, siendo el único apartado del juego en el que no estuvo inspirado.