Los Yanquis y su propietario George Steinbrenner recibieron una cuenta pendiente como regalo de Navidad.
Nueva York será el único equipo de las grandes ligas que deberá pagar el impuesto establecido contra toda franquicia cuya nómina salarial supere los 117 millones de dólares.
La nómina de los Yanquis fue de 184,5 millones, de lejos la más alta en las mayores.
La oficina del comisionado de las grandes ligas notificó a los Yanquis que deben 11,8 millones en concepto del impuesto, según informó a la AP un directivo del béisbol, que pidió guardar el anonimato.
Nueva York tiene plazo hasta el 31 de enero para cumplir con el pago.
Todos los demás 29 equipos no sobrepasaron el techo de los 117 millones, que fue fijado en el nuevo contrato colectivo.
El impuesto fue concebido con el fin de que los equipos grandes no gastasen en forma desproporcionada frente a sus rivales chicos.
Nueva York, que ganó el campeonato de la Liga Americana pero perdió ante los Marlins de la Florida en la Serie Mundial, había estimado que su deuda por el impuesto rondaría entre los 11 y 12 millones.