El seleccionador alemán, Joachim Löw, reconoció que la derrota de ayer frente a Serbia en Puerto Elizabeth (1-0) les pone "bajo presión" con miras al último partido del grupo D, contra Ghana, pero aseguró que Alemania estará en los octavos de final.
"¿Por qué? Porque tenemos la resolución y el firme propósito de seguir adelante. No vamos a ponernos nerviosos. Todavía tenemos el destino en nuestras manos", declaró el técnico, quien crítico con algunas decisiones del árbitro español Alberto Undiano, que mostró nueve tarjetas amarillas y la roja a Klose (por dos amarillas).
"No creo que la entrada de Klose fuera punible. Tuvo la mala suerte de golpearle en las piernas, pero fue una tarjeta inmerecida. No creo que haya sido un partido sucio. Tal vez un par de entradas por detrás merecieron la tarjeta pero muchas fueron mostradas por entradas sin malicia. La expulsión no debió producirse", explicó.