El dominicano Luis Castillo sólo había jugado en los Marlins de Florida, y ahora se siente extraño con el uniforme de otro club.
Fue cedido en diciembre a los Mellizos de Minnesota a cambio de dos prospectos del montículo, durante el desmantelamiento de los Marlins. Castillo, tres veces electo para el Juego de Estrellas, se ha encontrado de pronto en un ambiente poco familiar. El tranquilo intermedista se adapta poco a poco. "No conoce a mucha gente", dijo el receptor Mike Redmond, otro antiguo miembro de los Marlins.