Luis Enrique, entrenador del Barcelona, dijo ayer, tras la clasificación para las semifinales de la Copa del Rey contra el Atlético de Madrid (2-3), que le gustó “todo” de su equipo, a pesar del, según él, mal estado del césped, del que opinó que el “balón botaba como un conejo”, aunque les “pasa en todos los campos”.
“Me ha gustado todo de mi equipo. Incluso la manera de recuperarse en una acción extraña en el inicio del partido y encontrarse con la eliminatoria ya empatada al minuto 1. A partir de ahí, creo que el equipo, a pesar de las dificultades, que el balón botaba como un conejo, hemos intentado hacer nuestro juego y hemos encontrado muchos espacios en la transición”, valoró el estratega.
“Muy contento del rendimiento del equipo durante todo el partido y, ante un rival muy difícil y de mucho nivel, el equipo ha estado a una gran altura”, continuó el técnico, que abundó en el estado del césped: “Ahí no voy a entrar. En el juego este ya no entro. Es evidente que todos sabemos las dificultades que tiene jugar un fútbol ofensivo y todos veíamos cómo botaba el balón”, aseguró.
“No sé si tiene culpa la climatología o qué. Nuestro equipo lo ha superado claramente. Nos pasa en cada campo que vamos, que el balón bota como un conejo, y nos adaptamos”, prosiguió Luis Enrique, cuyo equipo marcó dos de sus tres goles al contragolpe: “Tener recursos es muy importante para un equipo como el nuestro, que es igual de peligroso cuando nos esperan atrás o cuando nos vienen a presionar”.