Molesto por la dureza de la sanción de 10 partidos al uruguayo Luis Suárez luego de que mordiera a un rival, el técnico Brendan Rodgers lanzó ayer una intensa defensa del delantero del Liverpool, por considerar que el castigo es desproporcionado a la falta.
Suárez recibió una de las suspensiones más largas en el fútbol inglés por mal comportamiento sobre la cancha, luego de que mordiera al serbio Branislav Ivanovic el domingo durante el partido en que Liverpool empató 2-2 ante el Chelsea.
“Tiene una sanción que no encaja realmente con lo que hizo”, señaló Rodgers. “No puedo evitar ver lo ocurrido y ver la sanción que se le puso a Luis por el incidente, y siento honestamente que el castigo va contra el hombre, más que simplemente penalizar el incidente”.