El desafío empezó, como lo dijo Lula. En el Sandton Convention Centre del corazón de Johannesburgo, Brasil 2014 se presentó al planeta. Justo antes de la final de la edición de Sudáfrica, la inmensa nación sudamericana develó el emblema del torneo que llevará a cabo en cuatro años y prometió hacer “el mejor Mundial”.
Luis Inacio Da Silva reflejó la emoción de ser el anfitrión del evento más importante del orbe. "A los brasileños nos gustan los desafíos y pueden estar seguros de que estamos preparados para que el Mundial de 2014 sea tan espectacular como lo ha sido el de Sudáfrica".