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Luz de alborada


“La estrella magnífica

se empina entre todas

y alumbra el pesebre

 

con luz de alborada:

y llegan pastores

con tímida ofrenda,

 

y llegan los reyes

a ver el milagro.

Dormidos los hombres

 

soñando grandezas

no ven que a su vera

florece el milagro.

 

La noche está en calma,

¡un niño ha nacido!”

María Olimpia de Obaldía

“Y un niño ha nacido” (fragmento)

Navidad de 1958

¡Feliz Navidad tengan ustedes y que la paz sea su heraldo fiel! Esta es la última columna del 2010 y qué mejor manera de iniciarla que con esos sentidos versos de nuestra María Olimpia.

Aunque se trate de una percepción errada, algo de cierto hay en eso de que ahora el tiempo pasa más rápido. Varios hechos lo corroboran; uno, como prueba: cada vez menos familias se toman el trabajo que antes constituía toda una ceremonia, el de recoger los adornos navideños y guardarlos en el depósito, en cajas selladas, con letreros en la parte exterior que indiquen el contenido: pesebre, adornos del arbolito, animales del pesebre, luces… ¿Para qué? Ahora el tiempo no alcanza, y los adornos se dejan por ahí cerca, en un clóset, mientras que las luces suelen colocarse de manera permanente bajo los aleros de las viviendas, por lo que solo hay que conectarlas apenas asoma el duodécimo mes.

El día de hoy, 26 de diciembre, se conoce como “Boxing Day” en Australia, Canadá, Reino Unido, algunas de las ex colonias inglesas, y otros países. Una vez, por allá por mil novecientos noventa y tantos, me encontraba trabajando como corrector y supervisor de traducciones en una empresa que publicaba enciclopedias electrónicas (esas que en vez de extenderse a través de una hilera de enhiestos tomos se condensan en un simple disco compacto). En una sección denominada “Fiestas nacionales”, observé que un buen número de países, entre ellos los seleccionados arriba, celebraban el “Día del Boxeo”. Eso me pareció tan raro como recibir en Año Nuevo una botella de ron austriaco envuelta en papel de regalo.

No obstante, como Austria sí produce ron (Stroh, se llama, y ante los 80 flamígeros grados de una de sus versiones, nuestros rones lucen aguados), investigué cómo era posible que se celebrase en un día tan cercano a la Navidad este cruento deporte, en países alejados de la euforia por las narices chatas y las orejas de coliflor (colorida expresión propia del argot de esa disciplina).

Sabemos que “boxeo” llega al español por medio del inglés, donde se nutre del verbo “to box” (“golpear a alguien”). Pero las palabras, en cualquier idioma, conforman una red comunicativa que puede atraparnos, o también potenciar las dotes comunicacionales del hablante, dependiendo de sus destrezas en la materia. Y “box”, sustantivo que significa “caja”, nos conduce a “alcancía” (“money box”).

Resulta que “Boxing day” es una alusión a ciertas “cajitas con dinero” que las personas pudientes de Gran Bretaña solían regalar el día después de Navidad (“Christmas boxes”); otra versión dice que tal nombre se debe a la acción de abrir los regalos navideños (pues “to box” sería también “poner una cosa dentro de cajas”). De puñetazos, nada.

Nosotros, supongo, abrimos ayer, bien temprano, todo lo que debía abrirse en Navidad, en particular los niños, por lo que tal celebración no tendría sentido en Panamá.

En cambio, nunca es inoportuno un buen deseo. Agradezco a los lectores de DíaD su grata compañía a lo largo del año, y espero que con ayuda de Dios sigamos compartiendo estas páginas en los días por venir. ¡Bendiciones!

Que la palabra te acompañe.


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636309
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América