FERNANDO Gago, el nuevo director de orquesta del Real Madrid, unido al derroche físico y de entusiasmo de Gonzalo Higuaín despertaron el orgullo de su club y ayudaron a dar por bueno el plan Renove 2007 de Fabio Capello que ayer venció 1-0 a la Real Zaragoza.
El Madrid ganó bien y se coloca a dos puntos del líder, el Sevilla. Gago es la gran sensación. Juega él y hace jugar a Diarra. Dos por uno. Capello y Mijatovic dijeron que tenían un diagnóstico y una receta. Fueron certeros. Hay cambio de ciclo. Incontestable. Argentinos por brasileños. Los argentinos históricamente nunca han defraudado al Real Madrid. Y en su debut en el Bernabéu, da la impresión que ni Gago ni Higuaín van a bajar los brazos.
Se nota y mucho la presencia de Gago e Higuaín. El Madrid es otro equipo.
A los 29 minutos, un tiro desde fuera del área de Diarra, a los 35 un libre directo de Reyes fue lo más peligroso, antes del 1-0, que empujó Van Nistelrooy a pase de Higuaín. El argentino dio aire fresco arriba. En una demarcación donde apenas había hasta la fecha desmarques de ruptura.
La transición del Madrid fue meteórica. Digna de un club serio. Hubo vértigo. Por fin se parece tácticamente a clubes modernos.
Todo lo que tocó Gago es oro molido. Todo perfecto. Lee el fútbol con suficiencia y autoridad. Es sólo el primer día. Pero tiene pinta de ser el fichaje. Higuaín da continuidad y velocidad a Gago.
Madrid gana y mejora
Raúl González, capitán del equipo merengue, se lesionó a los 14 minutos.