El Madrid y especialmente el holandés Arjen Robben, imparable mientras estuvo en el campo -fue sustituido por Miguel Palanca (min. 70)- no tuvieron piedad del Mallorca, en la primera victoria madridista como visitante desde el 19 de octubre, la tercera consecutiva, que le sitúa segundo en la tabla.
Robben marcó el primer gol, estrelló un disparo en los palos (min.64) y volvió loca a la defensa del Mallorca, reforzada para la ocasión con tres centrales. Raúl González celebró su partido número 500 en la Liga con un gol de tacón y Sergio Ramos anotó el tercero, reeditando el arquero de Kiko Narváez con la celebración de su gol.
El Madrid tuvo una tarde plácida en la isla e incluso, su triunfo, el undécimo en la temporada y el cuarto lejos del Bernabeú, pudo ser más abultado. Dos de sus fichajes en el mercado de invierno, jugaron en Palma, Laars fue titular y Huntelaar entró en la segunda parte (min. 73) sustituyendo a Raúl.
El Mallorca echó mano al "plan B" ante el Madrid, es decir, dio prioridad a la defensa y al centro del campo antes de que a su ataque, consciente de sus limitaciones. Pero, no le sirvió de nada. Raúl (min. 16) marcó con una vistosa espuela para celebrar por todo lo alto su partido número 500 en la Liga y dejar el partido casi visto para sentencia.
La fiesta continúo y el 0-2 que aventajaba al Madrid se hizo sentir. Pues Sergio Ramos puso la guinda al pastel para un conjunto blanco que ganó en la capital balear casi sin despeinarse. Eso sí, dejó al Mallorca hundido en el fondo de la tabla, y lo que es peor, visto su juego de esta tarde, con muy pocas expectativas de que su situación mejore.