El senador Antonio Carlos Magalhaes renunció ayer a su escaño en el Senado a raíz de la amenaza que pesaba sobre él de la apertura de un proceso de destitución por falta de decoro parlamentario, pero antes de irse arremetió en particular contra el presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso y su política económica.
Desde hace tres meses, dijo, "todas las miradas están vueltas hacia mí, como si fuese algún problema, o mejor, el mayor problema del país, lo que es una táctica para desviar la atención" de otros asuntos, dijo en un discurso de renuncia.
Magalhaes no escatimó críticas a la política económica de Cardoso, a la corrupción y al mismo Comité de Etica de la Cámara Alta que el pasado miércoles votó a favor de la apertura de un proceso de destitución contra él y su colega José Roberto Arruda por falta de decoro parlamentario.
A Cardoso le dijo que "no se crea infalible, que no reclame contra todo y contra todos, que deje de considerarse una entidad superior, asuma sus errores y no responsabilice a los otros".
Mientras Magalhaes hablaba, los mercados -que habían permanecido a la expectativa- reaccionaron positivamente. El dólar perdió un 0.17% para cerrar a 2.34 reales, mientras que el índice de la Bolsa de Sao Paulo, operaba en alta tras mantener una tendencia a la baja.
Magalhaes se va pero prometió que volverá. "Dejo esta casa, de la que me apartaré temporalmente", subrayó en su discurso de sesenta y cinco minutos ante el plenario del Senado.
Tanto Magalhaes, cuando era presidente del Senado, como Arruda- que presentó su renuncia el pasado jueves- estaban acusados de ser los responsables de la manipulación de un panel electrónico del Senado para conocer la tendencia de la votación en el proceso de destitución de otro colega, Luiz Estevao, en junio del pasado año.
En su discurso aseguró que había destruido la lista que tantos quebraderos de cabeza le ha dado en los últimos cuatro meses, desde que alardeó ante unos fiscales de Brasilia de saber quién había votado a favor o en contra del desafuero de Estevao.