El Málaga se dio ayer un festín de 4-0 ante el Espanyol y cerró la mejor primera vuelta de su historia, con veintiocho puntos, por encima de las campañas 2000-01 y 2003-04 con Joaquín Peiró y Juande Ramos como técnicos.
En el minuto 24, el delantero del Espanyol Luis García tuvo la primera y mejor ocasión. En el área pequeña, se revolvió a la media vuelta y lanzó por encima de la portería de Goitia.
Moisés Hurtado pudo cambiar el decorado del partido en el minuto 33, tras una falta lanzada por Nené y su cabezazo lo frenó Goitia, y un minuto después Jarque, en otro testarazo, tuvo el chance, pero el guardameta malaguista, bien colocado, se hizo con el balón.
Al siguiente minuto vino el primer tanto, con una triangulación entre Duda, Apoño y Adrián, que batió al cancerbero Kameni, por bajo.
En la segunda parte del partido, el Espanyol siguió falto de ideas y con escasa pegada arriba y el segundo gol de los andaluces llegó de penalti, luego de una jugada personal de Adrián, se adentró en el área y Lacruz le agarró, señalando penalti a Aiza Gámez, que no desaprovechó Apoño, en el minuto 56.
Pese al 2-0, el Espanyol sacó fuerzas y amedrentó en algunos momentos a los locales, por lo que pudo marcar con Valdo, que había salido por el ex malaguista Rufete, en un centro desde la derecha que lanzó al larguero en el minuto 70.
La sentencia definitiva llegó con otro penalti, a Baha, y el delantero franco marroquí marcó a la segunda intentona, después de fallar el primero y mandara repetir Ayza Gámez.
El Espanyol se vio con todo perdido ante un Málaga que aumentó su renta, ya que en el tiempo de descuento un lanzamiento de Eliseu, que no atrapó Kameni, lo aprovechó Alberto Luque, que sólo tuvo que empujar el balón.