Málaga y el Zaragoza firmaron ayer tablas (1-1) en un encuentro insípido, malo y que cambió cuando los dos equipos se quedaron con diez jugadores -por las expulsiones de Paredes y Weligton- y tras el que el conjunto andaluz sigue como colista al ser incapaz de ganar a un rival conservador.
Diez partidos disputados y un solo triunfo. Con este bagaje, el Málaga, equipo en el que el panameño Julio Dely está como asistente técnico, llegó a este encuentro, trascendental e importante para salir no sólo del último puesto, sino también del descenso. Un equipo malagueño muy necesitado, y algo menos el Zaragoza.