Paolo Maldini, quizás el mejor lateral izquierdo mundial de los últimos veinte años, puso ayer punto final a una brillante carrera deportiva, pues contribuyó a que el Milán ganase en terreno del Fiorentina (0-2), en la última jornada liguera italiana, y con ello accedió a la próxima Liga de Campeones.
Lejos de la triste despedida que algunos desagradecidos "ultras" milanistas le brindaron el pasado domingo, en el milanés estadio de "San Siro", ayer los aficionados congregados en el estadio "Artemio Franchi", tanto "violas" como "rojinegros", despidieron a Maldini con una sonora y gran ovación.
Y eso que para los seguidores fiorentinos era un día triste, pues la derrota le dejaba al Fiorentina fuera de la clasificación directa para la Liga de Campeones de Europa, a la cual tendrá que buscarse su pase este agosto en la fase previa.
Pero Maldini, a punto de cumplir los cuarenta y un años, martilleado por las lesiones, producto de una larga y brillante carrera profesional, batió casi todos los récords de presencias y con casi todos los títulos posibles en su haber, por lo que se merecía la mejor de las despedidas posibles.
Paolo Maldini.
Jugó 902 partidos oficiales con el Milán. En los cuales se convirtió en una verdadera leyenda.