Los miembros de la Federación Nicaragüense de Fútbol tienen cierto temor de que el estadio Denis Martínez esté en malas condiciones para albergar el encuentro eliminatorio para las Olimpiadas de Atenas entre Nicaragua y Panamá.
Ayer el coliseo Denis Martínez fue utilizado para realizar un concurso de bandas, de allí nace el malestar de los federados "nicas".
Ya existen antecedentes de que este tipo de actividades maltratan la grama de este coliseo deportivo y dejan la cancha en malas condiciones. Ayer arribaron el árbitro central Michael Kennedy, los asistentes Gregory Barkey, Robert Fereday y el cuarto, Ricardo Valenzuela, todos de Estados Unidos.
Los federados "nicas" esperan que el público le dé un apoyo masivo a su selección Sub-23 que enfrentará a Panamá. Ellos esperan que alrededor de 7 mil personas presencien el cotejo. Después de mucho tiempo Managua tendrá la oportunidad de ser sede de un encuentro internacional.
Los nicaragüenses siempre se llevaban los partidos internacionales a Diriamba que es su zona más futbolizada. En una rueda de prensa celebrada el pasado jueves, Julio Rocha, máximo jerarca del balompié "nica", manifestó que a Panamá se le puede ganar.