Con gran optimismo, muchos panameños se levantaron temprano en el día de ayer para observar al máximo representante de Panamá en las Olimpiadas: Irving Saladino.
Pensábamos que la competencia sería de rutina para Irving y que quizás solo haría un salto en la jornada de ayer.
No obstante, en su primera oportunidad cometió una falta, obligándolo a tener una segunda presentación.
La preocupación del pueblo panameño aumentó cuando Irving falló en su segundo intento. No podía ser que toda la esperanza del pueblo panameño de una medalla se esfumara tan rápido.
Los otros competidores continuaban con su participación y se acercaba el momento para que Saladino tuviera su última oportunidad de seguir en carrera por una presea en Beijing.
Llegó nuevamente el turno para el campeón mundial. Mucho nerviosismo se vivió, ya que una falta más, automáticamente quedaba eliminado.
Sin embargo, Irving no defraudó y con un salto conservador logró una marca de 8.01 metros, no la mejor, pero si suficiente para avanzar a la final en el día de mañana.