El Manchester United tuvo ayer la última palabra en el duelo anglo-escocés de la Liga de Campeones, que remataron los hombres de Alex Ferguson con un contundente 3-0 en Old Trafford ante un Celtic que, pese a ir por todas, fue decayendo progresivamente hasta rendirse al innegable potencial del campeón inglés.
Los escoceses superaron un arranque en el que jugaron aturdidos ante las embestidas continuas del campeón inglés.
Al United le faltó el central Rio Ferdinand en el corazón de la defensa -con Johnny Evans como reemplazo- pero los de Glasgow no tuvieron puntería.
El extremo portugués, Cristiano Ronaldo, titular pese a las dudas de último momento por una leve lesión de tobillo, tuvo en su poder la primera ocasión de desnivelar el marcador a los pocos minutos. Fue un hombre incómodo para los pupilos de Strachan. El goleador luso volvió a incomodar a los zagueros del Celtic y se unió a Wayne Rooney en el trabajo de presión en el primer acto, con peligrosas internadas al área visitante.
La presión dio frutos a los 29 minutos, cuando el once tutelado por el veterano Alex Ferguson se puso por delante en el marcador.
El búlgaro Dimitar Berbatov, aparentemente en fuera de juego, abrió el marcador para el United al rematar una acción que se inició con un saque de esquina del portugués Luis Nani.
El búlgaro Berbatov, ex jugador del Tottenham Hotspur, firmó también el segundo gol de la noche para deleite de las gradas. Lo hizo aprovechando un balón que se le escapó de las manos al meta del Celtic, Boruc, tras haber frenado un lanzamiento de falta del portugués Cristiano Ronaldo.
El tercer golpe fue obra de Rooney, luego de recoger un pase que le envió el argentino Carlos Tévez por la izquierda.