Una marcha contra la realización del Mundial de Fútbol de Brasil, que amenazaba con llegar hasta el lugar en donde la FIFA realizó ayer el sorteo de las eliminatorias, reunió hoy en Río de Janeiro a cerca de 500 manifestantes con diferentes exigencias y reivindicaciones. La marcha la lideraron jóvenes que exigen la renuncia de Ricardo Teixeira a la presidencia de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) por las denuncias de corrupción en esa entidad, pero los más numerosos eran profesores públicos en huelga y habitantes de barriadas pobres.