Peyton Manning concedió poco significado a algo que parece inevitable: romper el récord de Brett Favre de más pases de anotación en la historia de la NFL.
Pero de seguro en el fondo, la magnitud de este logro le queda clara a Manning, el único quarterback nombrado cinco veces Jugador Más Valioso.
El próximo domingo ante San Francisco o quizás el jueves siguiente frente a San Diego, Manning rebasará los 508 pases de touchdown que lanzó Favre en la temporada regular. Está a dos del hito, luego de realizar tres envíos a las diagonales el domingo, cuando los Broncos doblegaron 31-17 a los Jets.
No sé si alguno de estos números es necesariamente grande para mí, sobre todo a la mitad de la temporada, dijo Manning. Estamos tratando de ganar partidos. Es difícil. El calendario es muy demandante y yo solo pienso en eso. Trato de encontrar una forma de ganar los partidos.
Si Ronnie (Hillman, el corredor) quiere acarrear el balón para anotar cuatro veces la semana próxima, yo estaré a favor de eso, dijo.
No es que Manning desprecie estas marcas. De hecho, podría ser dueño de las más importantes cuando se retire de la NFL.
Ciertamente, el mariscal aprecia todos esos premios de Jugador Más Valioso otorgados por AP, dos más que Favre, el segundo máximo ganador.
El año pasado, cuando logró la cifra inimaginable de 55 pases de anotación, estuvo consciente de la dimensión de su hazaña.
Este próximo récord lo colocaría en la categoría de Barry Bonds en el béisbol o, si se prefiere, de Hank Aaron, en vista del descrédito que rodea a Bonds.