Un tribunal laboral permitió ayer reanudar las obras en el estadio de la Copa del Mundo donde un hombre murió al caer mientras trabajaba en el techo del recinto en la ciudad amazónica de Manaos.
La construcción en todas las áreas donde los trabajadores tienen que estar a alturas elevadas se detuvo el domingo, un día después de la segunda muerte de un trabajador en el Arena Amazonia, que será una de las sedes del próximo Mundial.
El estadio albergará cuatro partidos de la primera ronda de la cita en junio del próximo año: Inglaterra-Italia, Estados Unidos-Portugal, Camerún-Croacia y Honduras-Suiza.
Las autoridades laborales inspeccionaron el lugar el lunes y el martes, y dijeron que los constructores mostraron que se han tomado todas las medidas para garantizar la seguridad de los trabajadores.