Martin Kaymer lleva dos días paseándose por el recorrido número 2 de Pinehurst (Carolina del Norte), sede del Abierto de Estados Unidos de golf.
El alemán ha hecho -10 en los 36 primeros hoyos (65 golpes en cada vuelta), algo que no se había visto en los 114 años de historia de este major, al que siempre le han caracterizado sus exigentes recorridos.
“Si sigue jugando así dos días más, sólo podremos luchar por la segunda plaza”, decía Adam Scott, número uno del mundo, que está en el par del campo. Es un resultado correcto, si se obvia el récord del robótico Kaymer.
Martin, hombre de pocas palabras, comentaba: “No sé que decir. Jugué muy sólido, pero no agresivo. Cuando tuve oportunidad fui a por la bandera. Y no cometí errores en los greenes en la jornada de hoy (ayer) viernes”.