La leyenda del fútbol argentino, Diego Armando Maradona, se despidió ayer sábado de su público con la casaca de la selección nacional ganando 6-3 con dos goles suyos de penal a un combinado de Estrellas.
La estadística dirá que la selección nacional clasificada para el mundial del 2002 ganó con goles de Claudio López a los 16 minutos, Pablo Aimar a los 50 y 87 minutos, Lucas Castromán a los 76 y dos goles de penal del máximo jugador de todos los tiempos, Maradona, a los 16 y 90 minutos respectivamente.
Y que el equipo de las Estrellas anotó por intermedio del croata Davor Suker a los 29, del francés Eric Cantona a los 79 minutos y el arquero colombiano René Higuita a los 89 minutos de penal.
“Este hombre ha traspasado los límites de todo.Yo soy hincha de River (Plate) a muerte, pero este hombre nos hizo jugar al fútbol con todo, no sé, (Maradona) es Argentina”, dijo emocionado el arquero de la selección Germán Burgos después del encuentro.
Además de la emotiva despedida en medio de fuegos artificiales, la máxima emoción fue cuando los jugadores levantaron en andas a Maradona y lo pasearon por el terreno del juego bajo el grito de “Maradoo....Maradoo..” del público.
En el primer gol de Maradona, con una pequeña ayuda de Higuita en el arco del equipo de las Estrellas, el ex capitán de la selección argentina convirtió con toque suave a la derecha del arquero.
En el festejo ante el grueso de la tribuna boquense, el “10” se quitó casaca celeste y blanca de la selección y debajo tenía puesta la de Boca.
El público, que enloqueció con la ocurrencia de su astro, comenzó a cantar “Jugá con la de Boca”, y Maradona accedió y terminó el encuentro con la casaca azul y amarillo.
Después del partido, Maradona, llorando junto a sus dos hijas, se dirigió a una tarima para dejarle un mensaje a la gente que el mismo bautizó “los Maradonianos”.
“Es increíble, ahora el mundo ve lo que es la hinchada de Boca y los argentinos”.