Al Real Madrid le bastó un gol de Marcelo en la primera parte para arrancar tres puntos en el Cornellá-El Prat frente al Espanyol (1-0) y recortar distancias con el Barcelona en la clasificación de Primera, ahora a cinco, pese a quedarse con diez jugadores en el minuto dos tras la expulsión de Iker Casillas.
El Espanyol firmó uno de sus peores partidos. Pese a jugar con uno más, su defensa tenía serios problemas para inquietar al conjunto de Mourinho y la falta de ideas en la parcela ofensiva era evidente. En la segunda parte el Espanyol no supo sorprender a un rival que se limitó a esperar atrás y confiar en la calidad de Ronaldo.
Una falta de Casillas a Callejón cuando el delantero de Motril se escapaba solo por la izquierda en el minuto dos del partido acabó con la expulsión del capitán. Es su segunda roja en Liga. Mourinho dio entrada al portero suplente Adán, por Di María. La falta directa de Luis García fue a los guantes del meta.
En la jugada siguiente, Khedira remató de cabeza pero el balón se fue alto y, en el minuto 8, el centrocampista alemán volvió a probar suerte desde 20 metros, forzando otro córner. Pese a estar con diez futbolistas, la sensación del peligro del Madrid era constante en el área de Kameni y el Espanyol no llegaba con facilidad.
Al cuarto de hora, Javi Márquez disfrutó de la mejor ocasión local y empalmó un balón perdido en la frontal. El tiro del zurdo se fue desviado a pocos centímetros del palo izquierdo. Después llegó la polémica tras una mano involuntaria del lateral Javi López en el área. Los madridistas pidieron penalti.
Pero el Madrid no necesitó la pena máxima para hacer daño. Los de Mourinho avisaron con un zarpazo de Cristiano Ronaldo en el 19, tras una jugada individual del portugués que chutó ante toda la defensa. Y cinco minutos después llegó el 1-0. Marcelo se coló por la banda izquierda y sorprendió a Kameni con un tiro muy ajustado.
Pese al gol, el Espanyol buscó siempre el área del Madrid con las ideas muy poco claras. Sergio García reclamó un penalti de Carvalho, que el árbitro no pitó. Los de Mourinho tampoco se conformaban y sus acometidas eran constantes. Ronaldo protagonizaba la mayoría, aunque la más clara fue de Adebayor, en el 39, que acabó en el larguero.
En la reanudación, los de Pochettino no mostraron signos de mejoría.