El delantero chileno Marcelo Salas, a quien se le han cerrado aún más las puertas de la titularidad en el Juventus Turín con la llegada esta campaña de Marco Di Vaio, ha comentado ayer, jueves, que espera su oportunidad, pero que su paciencia “no es infinita”.
“Estoy tranquilo. Es verdad, uno quiere jugar siempre, pero espero con clama mi momento y trabajo para volver a jugar. No soy de los que tiran continuamente de la chaqueta al técnico para jugar ya que no lo considero justo. Es él quien debe decidir cuando debo entrar”, dijo Salas en conferencia de prensa.
El chileno, que la temporada pasada, su primera como juventino, la pasó prácticamente en blanco por una grave lesión, no ha contado mucho en las alineaciones del técnico Marcello Lippi, pese a la baja del francés David Trezeguet (lesionado desde julio a octubre).