El "subcomandante Marcos" regresa el viernes próximo a la Selva de Lacandona porque dice no estar dispuesto a suplicar a los políticos un diálogo de paz y porque ya consiguió su principal objetivo: centrar la atención mundial sobre el problema indígena mexicano.
"Marcos" y los 23 jefes rebeldes que le acompañaron en la marcha zapatista que comenzó el 25 de febrero y durante su estancia en la capital mexicana, regresarán a las comunidades chiapanecas por la "cerrazón" mostrada por el Gobierno y el Congreso de México ante las reivindicaciones de los pueblos indígenas.
Los zapatistas avisaron también que se despedirán mañana con una manifestación frente a la sede del Congreso Nacional para expresar su rechazo por habérseles impedido utilizar la tribuna del pleno para defender sus derechos.
El lunes, "Marcos" aseguró que la marcha tenía dos objetivos: conseguir el apoyo de la sociedad civil nacional y dialogar con el Congreso.