En una entrevista con el Nobel colombiano Gabriel García Márquez publicada ayer por el diario "Reforma", el líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) insistió en que el "reto" es convencer al Gobierno de que hay que abrir "una mesa de negociación, que debe sentarse y que va a ganar. Y que si no lo hace, va a perder".
A su juicio, el proceso de diálogo se ha convertido en una "carrera de popularidad" en la que el presidente Fox persigue "conseguir la foto para garantizar su presencia en los medios de comunicación".
El diálogo, dijo, significa "acordar las reglas para que la disputa que se da entre ellos (el Gobierno) y nosotros sea en otro terreno. Lo que está en la mesa de diálogo no es el modelo económico".
Fox debe entender que el diálogo debe "construir que este pasamontañas salga con dignidad y que ni yo ni nadie tenga que regresar a llenar esto de parafernalia militar", añadió.
Este proceso, agregó, "no se construye con fotos, sino dando señales, sentándose y dedicándose a eso".
"Estamos dispuestos a hablar con Fox, si se va a responsabilizar del diálogo hasta que termine", pero "entonces quién va a gobernar el país durante el tiempo en que esté reunido con nosotros, que será un proceso arduo", se preguntó "Marcos", para quien la solución está en negociar con un comisionado.
El "Sub" bromeó con el Nobel colombiano y comentó que "era más fácil la guerra" que la construcción de este complejo proceso de diálogo, aunque puntualizó que "con la guerra lo que es irremediable es mucho mayor, en la política siempre se puede remediar".
En la extensa entrevista, "Marcos" subrayó el carácter militar del EZLN aunque reconoció que, si se perpetúa como una estructura armada, "va al fracaso" y advirtió de que "lo peor que podría pasar sería que llegara al poder y se instalara como un ejército revolucionario".
A través de los años, la "e" de ejército se ha empequeñecido y se ha dejado ganar por la "z" de zapatista, dijo "Marcos", para quien la palabra es ahora la principal arma del EZLN.