El líder de la guerrilla zapatista, el "subcomandante Marcos", rompió ayer un silencio de siete meses para condenar el asesinato de la abogada defensora de los derechos humanos, Digna Ochoa.
En una carta dirigida a los familiares de la activista muerta y a los miembros del Centro Miguel Agustín Pro de Derechos Humanos, al que pertenecía la víctima, "Marcos" afirma que fue un crimen "largamente anunciado" e "irresponsablemente menospreciado".
El líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que se levantó en armas en 1994 en el Estado de Chiapas, lamentó que "cuando los luchadores sociales son eliminados", los poderosos celebran fiestas.
El asesinato de Ochoa se perpetró el viernes pasado en su oficina de la capital mexicana, y el domingo un millar de altos funcionarios y poderosos hombres de negocios pagaron hasta 10,000 dólares para presenciar un concierto del cantante británico Elton John, organizado por una fundación que preside la primera dama, Marta Sahagún.