La marea negra amenaza a las playas turísticas de Río, seis días después del escape de 1.300 toneladas de petróleo en el fondo de la bahía de Río, procedentes de una refinería de la compañía estatal Petrobrás, afirmó este domingo el presidente de la Fundación para el Medioambiente (FEEMA), Axel Grael.
Un profesor del Departamento Oceanográfico de la Universidad Federal de Río, David Zee, confirmó que "la contaminación alcanzará las playas de Flamengo y Botafogo", ubicadas al pie del Pan de Azúcar.
"Si hubiera un frente frío, la marea negra se iría hacia el fondo de la bahía, pero como las condiciones climáticas son buenas, las corrientes marinas la llevan hacia la zona sur", explicó.
El presidente de Petrobrás, Henri Philippe Reichstul, anunció que el lunes, un cordón aislante de barreras flotantes sería instalado cerca del puente que conduce a la ciudad de Niteroi (del otro lado de la bahía) para evitar que la marea alcance las playas de Copacabana, Ipanema y Leblon.
"Debemos evitar eso a todo costo", dijo. "El petróleo dejó de formar grandes bloques y empezó a aparecer bajo la forma de manchas que se desparraman mucho más rápidamente", precisó.
Según él, el riesgo de que alcancen la zona sur es "mínimo" y las boyas de aislamiento son una "medida de protección".
Petrobrás, sin embargo, sólo cuenta con dos kilómetros de barreras flotantes, y los tres kilómetros suplementarios necesarios sólo llegarán el domingo por la noche de Estados Unidos.
La petrolera también pidió la ayuda de la empresa británica Oil Spill Emergency Response, de Mar del Norte, especializada en las mareas negras.
El diputado federal de los ecologistas Fernando Gabeira afirmó este domingo que "el proyecto en curso de descontaminación de la bahía de Río se encontraba puesto seriamente en tela de juicio" por el accidente.
"Es el mayor proyecto ecológico de Brasil, decidido durante la Cumbre de la Tierra en 1992 en Río, y corremos el riesgo de perder los fondos internacionales", deploró.
El sábado, el presidente de Petrobrás depuso a los dos directores del Departamento de Medio Ambiente de la empresa, y anunció que se encargaría él mismo de ese sector.Prometió un aumento de las inversiones.
La multa de 28 millones de dólares que le infligirá el Ministerio del Medio Ambiente será entregada a organizaciones ecologistas de Río, como lo solicitó el gobernador local.
Mientras Petrobrás intentaba limitar los daños en las playas con 2.000 empleados, decenas de voluntarios ayudan a los ecologistas, biologistas y veterinarios para intentar salvar a los pájaros empapados en crudo.Los pescadores de la región, que ya no pueden ir a trabajar, ayudan a salvar a los animales.
Las diez playas de Mahua, la isla turística de Paqueta, las playas de la isla del Gobernador, cerca del aeropuerto internacional, las de Sao GonÇalo y una parte de la reserva ecológica de Guapimirim fueron alcanzadas por el petróleo.
En el manglar de Guapimirim, donde se reproducen y se alimentan los dos tercios de las especies marinas del Estado de Río, serán necesarios más de 20 años para que el ecosistema de reproduzca, según Greenpeace.
Petrobrás reconoció el viernes que la marea negra, que se formó tras la ruptura, el martes, de uno de los 14 oleoductos de 20 km que conducen el combustible desde la refinería de Duque de Caxias (zona norte de Río) hasta la isla de Paqueta, donde funciona el depósito principal de crudo de Petrobrás, era "más grave" que lo que había admitido hasta entonces.