Resultaba muy extraño que aun cuando Antonio Margarito no recibía el visto bueno definitivo, por la operación de la órbita ocular de su ojo derecho, tras el daño causado por los puños de Manny Pacquiao, se insistiera en su propio campo que podría ser enemigo de Miguel Cotto, en la segunda parte de 2011.
Ahora se sabe que también experimentó un desprendimiento de retina a partir de esa contienda.
Margarito será examinado nuevamente la semana entrante, y de esa forma se podrá conocer si continúa o no como boxeador.