Antes que Mariano Rivera respondiera a las preguntas de empleados de los Indios de Cleveland, a los que quería darles las gracias en su última visita al estadio Progressive Field, el mejor relevista de todos los tiempos quería saludar a alguien en particular.
“¿Dónde está el del tambor?”, preguntó Rivera.
El panameño finalmente pudo conocer al individuo que lleva 40 años acudiendo a los juegos de Cleveland, batiendo el tambor desde lo alto de las tribunas para generar un del equipo de casa.
rally“Aquí estoy”, dijo John Adamas, levantando uno de los palos para el legendario lanzador de los Yanquis de Nueva York pudiera avistarle en el fondo de la sala.
“Eres lo máximo”, dijo Rivera. “Siempre leal, día tras día. Eso lo respeto. Muchas gracias”.
En su última campaña como jugador de Grandes Ligas, Rivera, que se jubila al concluir esta, su 19.ª temporada con los Yanquis, se ha tomado el tiempo para saludar a los empleados de los equipos que realizan los trabajos anónimos.